¿Cuál es la temperatura recomendada para la calefacción del hogar?

Tener un exceso de calefacción es muy habitual tanto en hogares, como en oficinas, establecimientos, etc. Por eso, es necesario ser conscientes de que resulta perjudicial para la salud y para el ahorro energético. Como especialistas en instalación de sistemas de calefacción y aire acondicionado barato en Madrid, a continuación hablamos sobre la importancia de poner la temperatura adecuada en la calefacción del hogar.

 

¿Existe la temperatura ideal?

Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), la temperatura más adecuada para espacios cerrados está situada entre los 19ºC y los 21ºC. Esto cambiaría por la noche, que estaría entre los 15ºC y 17ºC. Esta es la recomendación, pero hay que tener en cuenta que no todas las personas tienen la misma temperatura de confort.

Sin embargo, esta esta la temperatura que ofrece un mayor margen de eficiencia de la calefacción, y que también es saludable. Es necesario saber que, si la temperatura supera los 23ºC, el aire se reseca. Esto hará que estemos más incómodos y, además, nos llevará a pagar más en la factura de la calefacción.

 

Recomendaciones

Lo mejor para el hogar, es contar con aparatos con los que poder programar la calefacción y ajustar las temperaturas de las estancias en función de la franja horaria. Implicaría una inversión, pero a largo plazo merecería la pena, ya que esta opción se adapta a las necesidades de calefacción y permite un ahorro de energía considerable.

Una de las cosas que debemos hacer para mejorar la eficiencia de la calefacción, es asegurarnos de que la casa está bien aislada térmicamente y no existe ninguna fuga de calor. Además, evitar poner la calefacción a tope debe ser un claro objetivo. Hay que pensar, que no por poner la calefacción más alta llegaremos primero a la temperatura deseada. No solo eso, sino que cada grado que ponemos de más, supone un 7 u 8% más en el consumo, aproximadamente.

Con todo esto, en Air Master aconsejamos seguir todas estas indicaciones, adaptando la calefacción a la temperatura confort recomendada para el día y la noche, con el fin de mejorar la eficiencia energética, el ahorro y nuestro confort.