¿Qué temperatura es la adecuada para el aire acondicionado?

Ya sabes que, además en varios tipos de suelo radiante, somos especialistas en la instalación y reparación de aparatos de aire acondicionado. Sabemos que la temperatura ideal no siempre es la misma para todas las personas y que incluso genera conflictos en las oficinas y centros de trabajo. Por eso, queremos ver unas cuestiones relativas al tema.

A la hora de instalar un aparato de aire acondicionado hay que tener claro a qué temperatura programarlo de cara a crear un ambiente adecuado en las estancias. Como decíamos antes, no todas las personas necesitan la misma temperatura ambiente. La cosa depende de cuestiones como el calor corporal. De todos modos formas, hay ciertas pautas elementales que podemos repasar en este post de SCP Air Master. Para tenerlas en cuenta a la hora de programar el aparato de aire acondicionado que compremos.

Aunque el verano ya esté mediado, hay determinadas zonas de España en las que se sigue recurriendo al aire acondicionado hasta bien entrado el otoño. Como decíamos más arriba, no todas las personas regulan igual su temperatura corporal. Por eso, no responden del mismo modo al aire acondicionado. El confort térmico se produce si la superficie de la piel se encuentra a 33 grados aproximadamente. En los centros de trabajo son comunes las discrepancias sobre la temperatura ideal. Por regla general, el cuerpo masculino emite más calor que el femenino a pesar de tener el mismo nivel de actividad. Esto quiere decir que los hombres prefieren que el aire acondicionado esté a una temperatura más baja, trabajar a una media de 22 grados. En cambio, las mujeres son algo más frioleras y prefieren llegar a los 25. Es lo que se conoce como “discriminación térmica”, algo a considerar a la hora de instalar un equipo de aire acondicionado. También para sacar el máximo partido haciendo un uso eficiente de estos dispositivos de climatización. En este sentido, hay que fijarse en la pegatina de la parte exterior del aparato. Ahí se nos indica el tipo de gas que emplea, la potencia térmica y la potencia eléctrica. Lo segundo es una de las cosas que importan para saber lo que va a consumir el aparato.