¿Puedo poner suelos de madera con calefacción radiante?

Los sistemas de calefacción radiante son muy eficientes porque distribuyen el calor de una forma más homogénea. El suelo se calienta mediante un mecanismo de agua o eléctrico y el aire caliente asciende caldeando el ambiente. Hoy en día, la solución de pavimentos más popular para el hogar son los suelos laminados. Se trata de una opción muy válida, con muchas ventajas, pero antes de elegirlo deberemos tener en cuenta los materiales de los que se compone. Como empresa especializada en la instalación de suelo radiante en Madrid sabemos bien que verificar que los materiales son compatibles con este tipo de sistema de climatización te evitará muchos quebraderos de cabeza.

Al colocar el suelo radiante buscamos que el coeficiente de transmisión de calor sea lo más alto posible. Por ello, habrá que verificar que la resistencia térmica en el conjunto que forman la manta y el suelo no supere ciertos valores para garantizar la efectividad del sistema. En caso contrario, la calefacción no funcionará de forma adecuada y aumentaría su consumo energético.

La madera es un material complicado ya que, por ejemplo, en función de la temperatura que tenga que soportar variará su grado de humedad. Además, esta condición supone que pueda cambiar su volumen. Por este motivo, asegurarnos de que el suelo laminado elegido es compatible con estos equipos de climatización se vuelve una cuestión fundamental. Pero, también, es recomendable consultar con el proveedor qué proceso será más adecuado para colocar un pavimento de madera en un suelo radiante.

Desde SCP Air Master queremos destacar que las tarimas deberán colocarse una vez que el mortero esté seco. En caso contrario, podría haber complicaciones como el levantamiento del pavimento. Tras la colocación del parquet, al comenzar a usar la calefacción, deberemos seguir algunas pautas aconsejables:

  • Evita que el sistema de calefacción supere los 27ºC.
  • El uso de alfombras no es demasiado recomendable, ya que la zona inferior a los textiles puede calentarse en exceso, resecando la madera.
  • Lo más adecuado es conseguir una temperatura ambiental de 21ºC y una humedad relativa de entre el 45 y el 65%.
  • Regular el grado de humedad relativa y no mantener temperaturas demasiado elevadas son la mejor opción para evitar que la madera se agriete.
  • Para encender o apagar el sistema es más adecuado hacerlo de forma gradual que bruscamente.