El aire acondicionado y la propagación del coronavirus

Según las últimas cifras de la OMS, 908 personas han fallecido ya en China a causa del coronavirus. Uno de los miedos que imperan estos días de alerta mundial es una posible propagación del virus a través de los sistemas de aire acondicionado. ¿Qué pasa por ejemplo en el caso de los aviones? Como expertos en aire acondicionado barato en Madrid lo explicamos en este nuevo post.

Los aviones vienen equipados de modernos sistemas de filtrado y regeneración de aire que los hacen muy seguros. Las aeronaves se valen de dos sistemas diferenciados para gestionar el aire acondicionado dentro de la cabina. Presentes en la gran mayoría de aviones comerciales presurizados, su finalidad es la de proporcionar aire respirable a los viajeros.

Como seguro que sabes, la altitud a la que suelen volar los aviones, aproximadamente 10.000 metros, no permite que los pasajeros podamos respirar por nuestros propios medios. Por eso, el avión mantiene la cabina de pasajeros con aire suficiente simulando una altitud que ronda los 2.000 metros.

Métodos para reciclar el aire y evitar la propagación del virus 

El primero es el que mete aire exterior dentro de la cabina. Para ello, se vale de una derivación de aire del motor y después se comprime, se mezcla para calentarlo (la temperatura exterior a 10.000 metros puede ser inferior a -50ºC) y se elimina cualquier rastro de impureza. Se elimina también la humedad. Por eso el aire de los aviones es tan seco.

Aproximadamente el 50% del aire de la cabina de pasajeros del avión es aire nuevo recién inyectado desde la atmósfera y la otra mitad viene de un sistema de recirculación interna. Para ello, se emplean filtros HEPA (High Efficiency Particulate Air), los mismos que incorporan los equipos que instalamos en Air Master. Estos consiguen atrapar el 99,97% de partículas como bacterias o virus.

En los aviones en los que volamos hoy día se logra obtener de 20 a 30 ciclos de recirculación de aire en solo una hora. Cada dos minutos más o menos todo el aire de la cabina del avión habrá pasado por un filtro HEPA, además de haber entrado aire nuevo y haberse marchado parte del antiguo.

De todos modos, este sofisticado sistema de aire acondicionado no es suficiente para garantizar que no haya contagios de coronavirus en un avión. La transmisión se produce por el aire y, si nos sentamos al lado de alguien que lo padezca, seguramente terminaremos contagiados.