El aire acondicionado autónomo

Está claro que la climatización con aire acondicionado es una opción cada vez más habitual en los edificios. Eso así, para decidir qué tipo de aire acondicionado hay que instalar es aconsejable conocer las características de cada uno de ellos. En este nuevo post del blog vemos las de los sistemas autónomos.

El aire acondicionado regula las condiciones de temperatura de las estancias mediante un proceso de tratamiento del aire. Aunque solamos identificar el aire acondicionado con el proceso de refrigeración, la mayoría de los modelos ofrecen también la opción de calefacción.

Los procesos de climatización de los sistemas de aire acondicionado general, los llamados centralizados, y los autónomos son parecidos. Existe una unidad interior, el evaporador, una unidad exterior (compresor) y un sistema de comunicación entre ambas por el que circula un gas refrigerante, agua o aire. Lo que hace el refrigerante es absorber el calor y expulsarlo hacia las estancias o hacia el exterior, en función de si el usuario quiere calefacción o refrigeración.

Hay dos tipos básicos de sistemas de aire acondicionado:

Sistema general o centralizado

Además del evaporador y el compresor, este lleva una red de distribución formada por conductos que permiten climatizar con un único equipo varias estancias de la casa o del edificio de oficinas.

Ventajas de estos sistemas:

  1. El dimensionamiento de la demanda de climatización es preciso. Esto aumenta la eficiencia del sistema de aire acondicionado y reduce el consumo energético con respecto al sistema autónomo.

  2. Se pueden climatizar varias estancias con la misma temperatura y estancias individuales con temperaturas definidas para cada una de ellas a través de los correspondientes sistemas de regulación.

Sistema autónomo

Solo pueden climatizar una o dos estancias simultáneamente. Por eso no requieren de una red de distribución tan compleja como la de los sistemas centralizados de SCP Air Master. En este caso, las unidades interior y exterior se conectan a través de un sencillo conducto por el que se transporta el gas refrigerante.

Ventajas de estos sistemas:

  1. Los costes de instalación son menores.

  2. En caso de avería, únicamente afecta a la estancia climatizada al tratarse de un sistema autónomo.